Vistas de página en total

viernes, 4 de enero de 2019

La censura contra etcétera. No nos callarán.

La censura contra etcétera. No nos callarán.

Esta mañana despertamos con la noticia de que la cuenta de Twitter de la revista etcétera ha sido suspendida. A cinco horas de habernos comunicado con dicha plataforma, no hemos tenido respuesta.
Twitter suspende una cuenta cuando viola las políticas de uso, sea que la propia plataforma lo detecte o sea que reciba denuncias de parte de otros usuarios.
Entre las causas de suspensión que Twitter considera al recibir denuncias se encuentra el que la cuenta incite al odio, a la violencia, o acose a una persona en particular.
Si además la denuncia no viene de una sola cuenta sino de múltiples, es mucho más sencillo lograr que se suspenda un perfil.
No tenemos modo de saber, porque no contamos con las herramientas para ello (son carísimas) cuáles ni cuántas cuentas nos visitan, nos comentan ni cuáles son bots, es decir, cuentas automatizadas. Sin embargo, hemos detectado actividad en ese sentido.
A saber: cuentas con nombres ininteligibles, cuentas sin foto, cuentas sin seguidores, cuentas de reciente creación, cuentas que se retuitean entre ellas, o cuentas que exclusivamente publican contenidos favorables a Morena o al gobierno. Todas, dedicadas a responder de manera insultante nuestros tuits, específicamente los que critican al presidente Andrés Manuel López Obrador. Algunas de esas cuentas también interactúan con los perfiles personales de quienes escribimos en etcétera. Yo en lo personal he recibido numerosos insultos de parte de bots y trolls, que no es lo mismo.
Debido a todo ello, hago la fundamentada suposición que muchas de esas cuentas denunciaron el perfil de Revista Etcétera por la modalidad de “discurso de odio” o bien “acoso en contra de” AMLO.
Trolls y bots
Son dos categorías distintas, pero que en ocasiones coinciden en una sola cuenta.
Los trolls son cuentas dedicadas a reventar otras cuentas, a provocar peleas, a desinformar, a meter cizaña, en una palabra. Hay trolls pagados, a los que se les encomienda recorrer diversos perfiles en Facebook o Twitter, para regar comentarios maliciosos en contra de cierta persona. Existen personas que trollean por mero gusto, por convicción.
En contra de etcétera operan numerosos trolls que tienen la determinación de difundir la especie de que nuestra postura crítica está financiada por alguna fuerza política, que somos un medio golpeador, o que nos motiva “el odio”.
Los bots son cuentas que trollean, pero de manera automatizada. Existen herramientas que permiten crear rápidamente múltiples perfiles y hacerlos tuitear un mismo mensaje al mismo tiempo. De esta manera se impulsan hashtags y los convierten en trending topic o tendencia.
El peligro contra la libertad de expresión
La existencia de bots y trolls, cuando sirven a fuerzas políticas, es un peligro para la libertad de expresión y para la democracia. Para ejemplificarlo, citaré el caso de Miguel Mora, periodista nicaragüense que está sufriendo intensa persecución y difamación bajo el régimen dictatorial de Daniel Ortega.
Cuando iniciaron las protestas contra el orteguismo en abril del 2018, Miguel Mora, director de un medio llamado 100% Noticias, realizó una cobertura profesional, sin ocultar el descontento que la población tiene en contra del gobierno. La primera respuesta fue sacar su canal de televisión del aire.
Pasados varios meses y ya con cientos de muertos a manos del gobierno, Mora y su equipo radicalizaron su postura periodística hacia la denuncia y la resistencia. Les quedaba su sitio web, su canal de YouTube y sus redes sociales.
El gobierno de Ortega puso en marcha una repugnante operación de desprestigio por medio de trolls y bots en Twitter y Facebook. Así, cientos de cuentas se dedicaron a publicar la falsa noticia de que las muertes de estudiantes habían sido ordenadas por el periodista Miguel Mora y que era él el “cerebro” de la “derecha golpista” que quería derrocar al gobierno democrático de Daniel Ortega.
Entre los cientos de cuentas que propalaron la difamación se encontraban cuentas automatizadas, pero también cuentas reales, de personas que trabajan en la administración del gobierno de Nicaragua. Difundieron “pruebas”: fotografías de Miguel Mora o cualquiera de sus reporteros en el lugar donde habían sido asesinados estudiantes.
Se preguntaban “¿qué hacía ahí Miguel Mora?”. Evidentemente, se encontraba ahí cubriendo la noticia. Pero los trolls difundieron una y otra vez la mentira de que su presencia indicaba que era el autor intelectual de las muertes. Y muchos lo creyeron. Tal es el poder de una mentira repetida.
La historia de Miguel Mora no ha terminado. Sigue enfrentado el desprestigio y sigue publicando. Las oficinas de su medio fueron invadidas por desconocidos hace unas semanas. Hasta aquí el relato de su caso, que ejemplifica un uso extremo de los trolls y bots en contra de la libertad de expresión.
En México
Cito el caso de Miguel Mora porque encuentro paralelismos con lo que está sucediendo en México, no a partir de que gobierna AMLO, sino desde mucho antes.
Todos los actores políticos, sin excepción, han hecho uso de las cuentas automatizadas para impulsar tendencias, conversación en redes sociales y datos que les interesa destacar. Todos los actores políticos han lanzado hashtags y los han llevado a ser tendencia de manera artificial.
Sí, lo hizo Enrique Peña Nieto, lo hizo Felipe Calderón y lo hizo y sigue haciendo Andrés Manuel López Obrador. Y han sido ellos a su vez, víctimas de dichas prácticas.
No es el momento de citarlos, pero todos recordamos uno o varios infundios esparcidos en redes sociales, que en su momento fueron tendencia y motivo de conversación y que dejaron su huella en la imagen del actor político afectado.
Etcétera ante el nuevo régimen
 El periodismo en el que etcétera cree tiene como uno de sus objetivos ser contrapeso del poder. Por ese motivo, durante las campañas del 2018, fuimos críticos hacia todos los candidatos, y ya triunfador AMLO, hemos sido críticos hacia él y su administración.
Nuestro periodismo es relevante y los ataques que recibimos por nuestra postura, más abundantes y más furiosos que nunca, son muestra de ello.  En nuestras cuentas personales, tanto Marco Levario Turcott, Angélica Recillas y quien escribe, hemos recibido ofensas de parte de simpatizantes del nuevo gobierno.
Nuestro periodismo es relevante, baste recordar que durante el 2018, fuimos el primer medio que:
-Puso sobre la mesa la exigencia de que AMLO (aún candidato) hiciera público su estado de salud. Otros medios se sumaron a nosotros posteriormente. El actual presidente se mostró muy incómodo al respecto. Coincidentemente, luego de nuestra exigencia, un ataque cibernético tiró nuestro sitio web.
-Aseguró que AMLO instauraría un gobierno autoritario, que AMLO no es un demócrata. Esta aseveración permeó en el debate público.
-Fuimos el primer medio que llamó a fortalecer los contrapesos para evitar que el autoritarismo de AMLO creciera. Ahora, ese tema está presente en el intercambio público.
Así, nos damos cuenta que nuestro trabajo paciente da sus frutos. Y sabemos que somos un medio incómodo para el actual régimen.
En ese contexto leemos la suspensión de nuestra cuenta de Twitter. Pero seguiremos. No nos callarán.

miércoles, 2 de enero de 2019

Cartón del mes. Enero 2019. Un presidente soberbio, autoritario y entrometido

Comienza un año más de nuestra historia y la revista Relatos e historias en México, como en cada número publica, en su página principal, el cartón del mes. 

Para enero elegí un cartón dedicado a Sebastián Lerdo de Tejada a quien acusan de soberbio, autoritario y entrometido.

Lerdo se muestra como un gigante a quien sus ministros adulan, sostienen y engrandecen. Lo están haciendo tan grande que llegará un día que ni ellos mismos lo reconozcan".
Se publicó en El Padre Cobos, del abuelo de Octavio Paz, don Ireneo Paz, y es una gran caricatura de Jesús Alamilla, de 1873.



martes, 1 de enero de 2019

Temas de historia. 40 años publicando

El segundo texto que publiqué en el Boletín de Filosofía y Letras, fue una reseña de la conferencia de Felipe Campuzano acerca del capitalismo periférico. 
Fue hace 39 años y parece que eso que escribí está ahora en chino, ajeno a todo el análisis histórico.
En fin, fue hace cuarenta años, en el número 1, de enero-abril de 1979


Felipe Campuzano: 
EL CAPITALISMO PERIFÉRICO

“Los conceptos de modo de producción (MP) y formación económica social (FES) son la base para plantear una periodización general del desarrollo económico latinoamericano; serán también el punto de partida para hacer una diferenciación crítica de los diversos modelos de desarrollo que hay en América Latina. A su vez, este conjunto de planteamientos lleva a la consolidación del pensamiento crítico latinoamericano que gira en torno de lo que se denomina la teoría de la dependencia", dijo el Mtro. Campuzano en su conferencia sobre El capitalismo periférico.
Definió el MP como el concepto que constituye, en Marx, el fundamento del materialismo histórico, que va a ser, además, el centro de análisis del capital y por lo tanto, el concepto que permite desentrañar los mecanismos fundamentales del modo de producción capitalista. El MP se debe referir estrictamente al proceso productivo y a las relaciones sociales de producción, es decir, a la estructura económica y no a la totalidad del edificio social; además el concepto de MP es un concepto teórico-abstracto.
Por otro lado, definió a la FES como la totalidad del edificio social, es decir, que engloba no sólo la estructura sino la superestructura política e ideológica, y que tiene un aspecto dinámico y totalizador.
 Así concluiría que el MP es el concepto que procura ser sistemático analizando la estructura económica, mientras que la FES plantea el desarrollo de una realidad social y proyecta seguir este desarrollo y reproducir su dinámica en su totalidad.
Caracterizó el problema de la articulación de los MP como el de la forma en que se combinan las diferentes estructuras en una FES, esto es claro en Latinoamérica donde no se puede hablar de una estructura económica única, sino de una estructura compleja y heterogénea donde se combinan diferentes MP.
 Para finalizar propuso una periodización general de un país subdesarrollado como es México, dividiéndolo en las siguientes etapas: Época prehispánica (donde encontramos el modo de producción asiático); seguiría luego el periodo de la Conquista, que es la consolidación del dominio español; la tercer etapa sería la de dominación del MP feudal, en el periodo colonial, que entrará en crisis y desintegración entre 1780-1810, a partir de este último año se iniciaría la época de la revolución de Independencia; revolución de la Reforma —que inicia el proceso de acumulación originaria— y el proceso de culminación del liberalismo, esto es, la época porfirista.
 La Revolución de 1910 interrumpe el desarrollo capitalista normal, y da como resultado el periodo post-revolucionario, donde se produce un Estado populista que organiza un proyecto de reformas sociales (agraria y laboral, fundamentalmente) y un nacionalismo bastante asentado en las expropiaciones, primero de la tierra y luego de los recursos naturales; el periodo contemporáneo (1950-1970) se caracterizará por implementar la teoría de la CEPAL, donde se tiene como objetivo fundamental el despegue económico para alcanzar el desarrollo industrial.

Felices años por venir



Jorge Drexler, el médico-poeta uruguayo, dice en una canción "la vida es más compleja de lo que parece" y así es; quien haya vivido pocos o muchos años lo sabe.
Como cada año nuevo, apenas unos minutos o un par de horas después, inicio el año escribiendo, pensando, reflexionando en torno a la vida que me toca vivir en un país que, como ya vislumbraba hace un año, se torna de un tono tan incierto, como nunca había vivido en seis décadas que he caminado por este mundo.
Me preocupan muchas cosas, pero sobre todo el autoritarismo mostrado hasta ahora, por poner un ejemplo.
Sin embargo, como todos los años de mi vida, respiro. Mientras, esta madrugada de principio de 2019, escucho a Luigi Boccherini y su Música notturna delle strade di Madrid.
Es un deleite, una hermosura que permite visualizar y tener claridad en el pensar y entonces, sé muy bien que habrá de amanecer y que este país resistirá, como lo viene haciendo hace siglos, a todo mal.
Mientras mi mente vuela a Madrid, a través de esos sonidos emanados antaño, recogidos por Boccherini pienso que el futuro será mejor, con toda su complejidad, cuando menos para mí y espero que para todos mis lectores, también.
Con una estampa de mi admirada José Guadalupe Posada, espero tengan el mejor de los mejores años por venir.



lunes, 31 de diciembre de 2018

Temas de historia. (Cuarenta años de publicar)


Este 2019 cumplo cuarenta años de publicar, digamos, profesionalmente, ya que antes había escrito para revistas y periódicos estudiantiles y en la  fábrica donde trabajaba (ahí gané un premio por escribir una leyenda de seguridad industrial)

No obstante, en el número 1, de enero-abril de 1979, publiqué en el Boletín de Filosofía y Letras un par de reseñas de sendos conferencistas que impartieron charlas en un ciclo llamado Temas de historia.

Este fue el primero

Gabriel Vargas: Estructuralismo e historia

“Hablar de estructuralismo es hablar de un tema extemporáneo, ya que en la actualidad no queda nada de él", afirmó el Mtro. Gabriel Vargas en su ponencia sobre Estructuralismo e Historia que inició el ciclo de conferencias "Temas de Historia", organizado por el SUAFYL.
La plática se inició planteando el origen del estructuralismo. Este se inicia con Ferdinand de Saussure primero, y luego con Lévi-Strauss. Afirma Vargas que "el estructuralismo clásico, a partir de la lingüística saussureana, hace un análisis de las sociedades primitivas; el procedimiento de Lévi-Strauss consiste, pues, en construir un modelo o patrón de comportamiento de diversas sociedades, ya que para él los sistemas sociales son del mismo tipo que los sistemas lingüísticos, así la cultura es un conjunto de maneras simbólicas".
El conferencista hizo una distinción respecto a la noción de estructuralismo; habló de un estructuralismo genético que nada tiene que ver con el de Lévi-Strauss y un estructuralismo no genético en donde se marca el no considerar el proceso de génesis, esto es, "mientras en Marx el concepto de estructura es un sistema de relaciones que implica un precepto de contradicciones, para el estructuralismo el conjunto de estructuras es un sistema de oposición binaria y combinada"; este mismo estructuralismo dará una prioridad a lo sincrónico sobre lo diacrónico y junto con el análisis exhaustivo establecería sus propios principios fundamentales.
 Vargas señaló a Lévi-Strauss como "weberiano" en el sentido de que para Weber el mundo empírico es incompresible y solo es posible captarlo mediante una estructuración que es producto de la mente del investigador, pero que no se verifica en la realidad.
Respecto a los problemas que el estructuralismo plantea a los historiadores, Gabriel Vargas enfatizó la negación del progreso en la historia y el partir de oposiciones binarias y complementarias, por el contrario, la ciencia de la historia, el materialismo histórico, plantea la idea de progreso y la de formas complejas de relaciones; además, para esta visión el análisis debe ubicarse en la dialéctica de lo consciente y lo inconsciente, mientras que Lévi-Strauss señala que lo segundo está muy por encima de lo primero.
Godelier, como teórico de la historia, nos dice que Marx es estructuralista, señaló Vargas, y que su concepción estructural es similar a la de Lévi-Strauss y señala dos estructuras irreductibles, la de fuerzas productivas y la de relaciones de producción; el Mtro. Vargas rechazó esto afirmando que si bien es cierto que están diferenciadas, lo cierto es que poseen una interrelación; hizo notar que la interpretación "cruda" de Godelier es mecanicista, fatalista y con consecuencias políticas funestas.
Respecto a Althusser, Vargas mencionó que participa de algunos rasgos del estructuralismo, por ejemplo el antihumanismo teórico que rechaza una concepción humanistas de la historia: para Althusser no hay individuos ya que estos son expresiones de una estructura que es la que hace la historia.
El Mtro. Vargas terminó su conferencia planteando que ya no queda nada del estructuralismo como metodología; sin embargo, señaló que su contribución a diversas áreas como la lingüística, la antropología, etc., ha sido muy importante.



domingo, 30 de diciembre de 2018

Esto es México: ¡Qué pena que sea así todo siempre!

Debí escribir este texto en 1995; fue publicado en la sección cultural de El Financiero, que era dirigido entonces por Víctor Roura.
¿Quién lee diez siglos de Historia y no la cierra al ver las mismas cosas de siempre con distinta fecha?"
El viejo y querido León Felipe.
Reviso periódicos viejos cotidianamente. Eso hago. Luego escribo libros de historia para divertirme y burlarme un poco de la desmemoria cotidiana.
"Los mismos hombres, las mismas guerras, los mismos tiranos, las mismas cadenas, los mismos farsantes..."
 Sumergirse en un mar de periódicos viejos, de libros tan antiguos. Los muertos de otros tiempos que siempre están presentes.
La vida cotidiana es irreconocible sin ellos, pero la memoria, tan torpe, sólo sirve para olvidar. Los sucesos del diario siempre vienen acompañados de su pasado inmediato. Pero nadie quiere recordar.
 La vieja utopía decía que el futuro luminoso nos acompañaría para siempre. El hombre nuevo estaba por llegar. 
Pero todo sigue igual, o peor. Seguimos sin aprender, y los tiempos pre posmodernos en que vivimos han convertido nuestro cerebro en un disco duro, pero no como el de las computadoras sino, tal vez, de piedra.
 Ahí están los votos de agosto pasado, que lograron que por primera vez en mi vida sintiera pena por ser mexicano. La historia, la maestra de la vida, está reprobada. Nadie se quiere acordar de ella, nadie quiere aprender. Todos repiten lo mismo y, como vil canción de José José, cantan: "Ya lo pasado, pasado. No me interesa...".
Nos molesta la memoria. Hoy quisiéramos no recordar lo que sucede cotidianamente, la miseria que arrastra nuestra existencia a una situación de suicidio colectivo, la histeria colectiva que sustituye a la historia.
Muchos de aquellos que hablaban de un mundo nuevo, que se reconocían en el material dialéctico, hoy se identifican, más bien, con la dianética. Las palabras cambiaron de sentido y la memoria sólo recuerda lo inmediato, lo que graciosamente nos regala la televisión. Donatello, Rafael, Miguel Ángel y Leonardo son vulgares tortugas, gracias a las cuales los adolescentes de hoy conocen el concepto de camarada.
 "¡Qué pena que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!". Otra vez León Felipe.
Andamos a la deriva y todo por desmemoriados, por no recordar que lo que sucede es producto de la irreflexión, de la creencia de que todo habrá de cambiar gracias a la nada, gracias a que hemos olvidado todo.
La historia sirve, decían los antiguos, para no repetir los errores del pasado. Pero por desgracia, vivimos en una sociedad sin memoria, que no recuerda que la desgracia social se repite una y otra Quizá por eso, Rosario Castellanos escribió: "Recordar, recordemos, hasta que la justicia se siente entre nosotros". Tal vez por eso, la gente que escribimos de historia queremos burlar la desmemoria de un país tan desmemoriado como el nuestro.

Esto es México, con una sociedad que a finales del segundo milenio apenas si recuerda que nunca ha vivido bien y que por ello no quiere recordar, como aquel borracho que se emborrachaba para olvidar lo que ya había olvidado: entre las brumas del alcohol tan sólo sabía que brindaba por lo que ya no existía; pero también por la cruda tan tremenda con la que se despertaría al día siguiente... 

domingo, 23 de diciembre de 2018

AMLO: el holandés


Hace mucho frío en Amsterdam, al menos eso percibo desde el avión del que saldré corriendo para no perder la conexión a México.

La pista es hermosa, nunca había visto una así, con árboles y pasto, en un paisaje inusual en aeropuertos.

El aeropuerto viene a mi mente. Es un tema que nos marcará durante varias décadas, debido a la deuda que dejará el Pejeproa por su necedad.

Quince días de gobierno y parece que ha pasado una eternidad.

El Pejeproa me recordó un viejo chiste aplicable al gobierno actual: AMLO es holandés.

O la anda regando con el aeropuerto,
o la anda regando con el tren maya.



jueves, 13 de diciembre de 2018

Caricatura como premonición. Bolitas para robar

La caricatura es un retrato de la realidad y, muchas veces, resulta premonitorio. Vean esta foto de esta nueva mafia del poder:


Y vean lo que dibujaba Abel Quezada. Cambiamos en circulo y siempre volvemos a lo mismo.

Como dice la canción: "nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores".

Mi país.

martes, 11 de diciembre de 2018

Andrés Audiffred. Tesoros del Registro Civil

En 2010, ante el 150 aniversario del Registro Civil me invitaron a escribir un libro que sería una joya, Tesoros del registro Civil, que recogía las actas de nacimiento, matrimonio y defunción de los caricaturistas mexicanos. 

Entre estos, sobresalía la figura de Audiffred, una de las grandes estrellas de la caricatura mexicana. 

Estas son las dos páginas que se publicaron en el libro, en la primera localizamos el acta de defunción de don Andrés, que sucedió hace sesenta años, en 1958.

Por cierto, fue el único de los biografiados que en su acta se denominó caricaturista.



domingo, 9 de diciembre de 2018

Andrés Audiffred: una gran estrella de la caricatura

Este 8 de diciembre de 2018, se cumplieron 60 años del fallecimiento del genial Andrés Audiffred. Este texto lo publiqué hace un par de años en El Universal, el periódico en el que colaboró, prácticamente, toda su vida.

Las siluetas del emblemático Audiffred

POR AGUSTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ
@agusanch; Autor de José Guadalupe Posada, Fantasías, calaveras y vida cotidiana(Madrid, Ediciones Turpin, 2014)
/
Celestino Andrés Audiffred Jiménez es el nombre completo del caricaturista más emblemático y prolífico que tuvo EL UNIVERSAL durante la primera mitad del siglo XX. Sus primeros cartones en esta casa datan de 1922, el último apareció el mismo día que falleció, en 1958.
/
Descendiente del grupo de barcelonetas, franceses de los Alpes Bajos, nació en la Ciudad de México el 30 de noviembre de 1895; desde niño tuvo una gran habilidad para dibujar.
/
Las ganas de hacerlo lo empujaron a El Heraldo, de Luis Reyes Spíndola, donde insistió tanto hasta que, a pesar de su corta edad, lo aceptaron como meritorio. Ahí se acogió a las órdenes de Álvaro Pruneda, Jr.; sus primeros compañeros fueron Juan Arthenack y Mariano Martínez. En este inter falleció su padre y lo que era una diversión y aprendizaje, lo llevaron a laborar en forma. El caricaturista Carlos Alcalde lo acogió como ayudante en El Imparcial, donde se convirtió en “su discípulo favorito”.
/
Audiffred es otro caso de niño genio, como Gabriel Vargas. Apenas tenía 17 años y en 1912 ya estaba haciendo monos en el periódico maderista Nueva Era, donde firmaba como Audi. Estudió artes plásticas en la Academia de Bellas Artes y participó en las Escuelas al Aire Libre, fundadas por Alfredo Ramos Martínez. En plena revolución marchó a Estados Unidos en busca de trabajo, donde pasó dos cortas estancias. Gracias a ello conoció de cerca el nuevo periodismo que se ejercía en ese país y que estaba generando una industria con fuerte impacto político, comercial y cultural, y donde las historietas vivían una expansión universal.
/
En 1919, de vuelta a México trabajó en Policromías. Semanario Humorístico de Estudiantes, y un año después en Zig-Zag. Semanario Popular ilustrado, donde participó en la página de “Sánchez filmador”, misma que trasladaría a EL UNIVERSAL al año siguiente y que era ilustrada, primero, por Santiago R. de la Vega y, después la retoma Audiffred.
/
En Zig-Zag compartió espacio con Ernesto García Cabral, quien firmaba sus colaboraciones como “Equis”, mientras que Audiffred firmaba con su apellido sus “Muñecos”, que a la postre titularía “Siluetas”, nombre que conservaron hasta su última colaboración en vida. Ilustró alguna portada y realizó retratos de algunos beisbolistas, con lo que se convirtió en precursor de la caricatura deportiva. Por esos años, en 1919, realizó una importante contribución al humorismo gráfico al crear la historieta Lipe, donde quedó clara la influencia de su viaje allende la frontera.
/
“El Míster”, como le apodaron sus colegas, logró un impacto importante al incorporar el discurso visual de la historieta norteamericana a la realidad nacional. Lipe es la historia de un chino en México y apareció en El Heraldo Ilustrado. En este mismo diario nació Don Catarino y su apreciable familia, escrita por Hipólito Zendejas y dibujada por Salvador Pruneda, que se convirtió en una historieta clásica y que logró sobrevivir por más de veinte años.
/
Toda una vida en El Universal
El 10 de agosto de 1922 Andrés Audiffred inició su trabajo en El Universal Ilustrado, donde realizó un sinfín de portadas y contraportadas de una gran calidad. Aunque de corta duración, su primera tira cómica, Kid Cáscaras, apareció el primero de diciembre de 1924, y se centró en el tema del boxeo.
/
Kid Cáscaras, publicada el 1 de diciembre de 1924 en EL UNIVERSAL.
/
Lo mejor llegó en 1927 con el concurso de Historietas cómicas ilustradas, donde obtuvo el segundo premio con Don Odilón, un trabajo por el que el jurado argumentó que “dejó correr el tiempo, ocupado en los dibujos de otras publicaciones, antes de dedicarse a forjar las historietas que habría de presentar al concurso”. La simpatía por Audiffred era obvia: es “uno de nuestros mejores dibujantes y el que más siente de entre todos esperó a los dos últimos días para emprender el ataque al primer lugar. Obtuvo sólo el segundo, pero por haber hecho su trabajo en menos de 48 horas, Audiffred puede envanecerse de un triunfo legítimo”. Don Odilón apareció en blanco y negro, pero no tuvo el impacto de la historieta ganadora: Mamerto y sus conocencias, de Hugo Tilghmann.
/
Además de las señaladas –Lipe, Kid Cáscaras y Odilón-, Audiffred publicó Tito Melcocha, o melcochadas, Toribio Santiag El Sr. Pestaña, esta última su gran éxito, y sobre la que escribieron Armando Bartra y Juan Manuel Aurrecoechea en su libro Puros cuentos: “La ‘obsesión’ de Audiffred; el personaje que siempre sobresale en sus cartones, es precisamente el hombre de corbata. Sus actitudes apocadas cuando es regañado por el jefe o la esposa, sus hambrientas miradas a las torneadas piernas de las flappers que se desempeñan como secretarias o cajeras”.
/
Audiffred mostró también una nueva mirada en un país que emergía de la revolución. Sin duda, era la misma la sociedad que había descubierto con nuestros vecinos del norte cuando anduvo por esos lares.
/

El Sr. Pestaña, publicada en El Universal, el 6 de enero de 1929. Ambas tiras cómicas fueron creación de Andrés Audiffred.
El Señor Pestaña fue concebido por Hipólito Zendejas, seudónimo de Carlos Fernández Benedicto, actor, escritor, periodista que aparecía siempre en las mejores obras de teatro, entre ellas México nuevo, precursora de las revistas teatrales políticas. A pesar de que poco se conoce sobre su vida, participó en grandes publicaciones de caricatura, como Multicolor, Moheno o Caricaturistas, y en las grandes historietas de nuestro país: Don Catarino y su apreciable familia y en, SM Segundo I rey de Moscabia, entre otras.
/
Aun cuando Audiffred abandonó la historieta, muchos de sus dibujos contemplaron viñetas múltiples, es decir, cartones con una historia subdividida en cuadros, innovación original, única en esos días, y se concentró en la ilustración, la caricatura y retratos para EL UNIVERSAL ILUSTRADO, hasta su desaparición, y EL UNIVERSAL hasta el último día de su vida.
/
El costumbrismo
La grandeza de Andrés Audiffred se debe a que durante toda su vida profesional modificó su proyecto estético acorde a los espacios, visiones, sensaciones y expresiones que vivía. Discípulo de Carlos Alcalde, Audiffred comenzó a describir al mexicano medio que existió entre siglos, así como la angustia y los sueños de sus connacionales que padecieron la revolución. Sus monos en Nueva Era, a los 17 años, son una muestra de la excelencia artística que revelaba a un jovencito que a la postre se convirtió en uno de los más grandes caricaturistas de nuestra historia./
/
El pequeño problema del agua. El Universal Ilustrado. 6 de junio de 1929.

Su estancia en Estados Unidos resultó vital para modificar su visión del mundo y gestó un proceso cuyo resultado hizo notorio, por un lado, la influencia de la historieta norteamericana, con Lipe, y por otro, el art-nouveau que expresó en publicaciones como Policromías, pero sobre todo, en sus portadas e ilustraciones de El Universal Ilustrado, desde 1922.
/
Después, en los años veinte, su arte se acercó al nacionalismo en boga, una visión que conservó prácticamente hasta los últimos cartones que publicó. El retrato de las escenas de la vida cotidiana, los nuevos habitantes que llegaban a la ciudad, campesinos que buscaban una mejor vida y a veces se transformaban en los “peladitos” que buscaban su identidad; o la clase media pretenciosa, vestida con traje, sombrero y corbata, y con sus mujeres modernas, las pelonas, damas anatómicamente perfectas -imágenes, sin duda, heredadas de su paso por Estados Unidos-, mientras que las otras mujeres, las del pueblo y vecindades, seguían manteniendo el rebozo y las trenzas. Eran las “changuitas” de barrio, que buscaban a su “tarzán”, a su catrín, a su “fufurufu”.
/
Pero Audiffred también retrató a los caciques, los políticos abusivos, los que imponen su ley a fuerza de pistola y labia, o los abusivos comerciantes. Los tipos nacionales se convirtieron en una constante y se exhibieron tal como eran concebidos en el imaginario del estereotipo. Los cuadros de costumbres mostraban a una “guapa muchacha tapatía de la clase humilde”, al “charro joven y apuesto”.
/
Su mundo fue un microcosmos que iba creciendo, como un gran monstruo que retrató una ciudad que se fue poblado por miles de mexicanos que la invadían amorosamente y construyeron con sus imágenes el país que la modernidad exigía. Andrés Audiffred fue el gran creador de lo mexicano en nuestra caricatura. Su obra artística fue de una gran originalidad. Fue uno de los caricaturistas que generaron y desarrollaron un estilo propio, único e inimitable.
/
Cabe destacar que vivió una época en donde el control en los medios y la crítica política, sobre todo presidencial, era una constante. Desde el nacimiento del Partido Nacional Revolucionario, en 1929, la caricatura política estuvo proscrita, en los hechos y era una osadía realizarla. Por eso resulta común la escasez de una crítica política personalizada en la obra de Audiffred. Un dato interesante: es muy pequeño el número de caricaturas dedicadas (y personalizadas) a los políticos de entonces. Tal vez, como piensan algunos caricaturistas, retratar al “maloso” es una suerte de homenaje que nunca merecería.
/
Su obra se inscribe en la crítica social, en la observación de la vida cotidiana, en el retrato de lo que somos y por ello, es considerado un símbolo de la caricatura nacionalista. Carlos Monsiváis señaló que Audiffred “forja la estética del peladaje, expresa divertidamente el hambre sexual de la gleba, destruye con trazos la invisibilidad social de sus personajes y produce por acumulación el gran mural (tierno y satírico) del costumbrismo urbano”.
/
Aunque la mayor parte de su obra se desarrolló en EL UNIVERSAL, también colaboró en publicaciones como Vea, Todo, Don Timorato, entre otras, además de ilustrar algunos libros como Cajeme, publicaciones como Mundo Musical, partituras para Casa Wagner y un sinfín de trabajos más.
/
Murió el 8 de diciembre de 1958. Como un homenaje apareció la última silueta de Audiffred. Durante casi medio siglo estuvo sin soltar su lápiz. Al morir, sus colegas le retrataron una y otra vez, queriendo que “El Míster”, que don Andrés, que Audiffred, no se fuera nunca.
/
/
FOTO: Retrato de Charles Chaplin, por Andrés Audiffred/ Publicado el 7 de enero de 1932 en El Universal Ilustrado.

Cartón del mes No. 215 Santiago Hernández

El número de septiembre de la revista Relatos e historias en México , trae un esplendido cartón de Santiago Hernández, el más grande caricat...