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sábado, 14 de febrero de 2026

El amor en los tiempos del chat

 


Este texto lo publiqué en el año 200. Apareció en papel, en la revista Etcétera, ¡hace más de un cuarto de siglo! 
Este artículo fue, sin duda, uno de los primeros que se acercaban a ese tema que por aquellos años empezaba a ponerse en boga, aun sin celular, sólo por computadora. Me he encontrado un par de tesis donde lo citan y muchos artículos más en dónde es referencia. También lo publiqué en la antología La Vida en México 1910-2010. Me parece que la lectura de esta historia sigue vigente pero tiene ahora otra perspectiva ¿o qué opinan?


El amor en los tiempos del chat


Tal parece que en el 2000, Platón, el viejo griego, sigue siendo vigente en muchas cosas del amor; en el Fedro se mantiene al amado al margen de una multitud de relaciones, mientras que hoy, en el mundo virtual y en la vida real, donde hay quien dice que el amor es imposible, ello puede ser factible, pues vivimos en un mundo que cada vez se encierra a sí mismo. Ahora no se busca la media naranja sino la media computadora; media línea en web, en Internet o en el chat.

Conviene hacer bien el amor era una película futurista donde el sexo se hacía a través de una pastilla; o Barbarella, donde bastaba poner una mano sobre la otra para tener un orgasmo.

Hoy que la soledad en que vive nuestra sociedad es cada vez mayúscula, parece que resulta más fácil encontrar el amor en Internet. Nuestro nuevo-viejo mundo se caracteriza por tener gente sola, aislada, incapaz de amar, de relacionarse con otros. Hoy se vive la psicosis de andar por las calles, el horror a las masas.

El miedo a la vida hace que la gente se oculte tras una pantalla, no la de la televisión, completamente pasiva, sino frente a otra más próxima, a la que se le habla, se le insulta y hasta se le ama: la de la computadora, u el ordenador, como le llaman en España que, traducido, puede ser el que ordena.

La soledad hace que en plena noche de Navidad, el 25 de diciembre, a las dos de la mañana, 134 personas estuvieran chateando por Infosel.

Hoy, el mundo vive una locura gracias a la computación. Todo es virtual, hasta el amor, dentro de una pantalla que, apoyada por un CPU, nos abre un universo de posibilidades, de conocimiento y hasta de terapia colectiva.

Aún más, las computadoras, a través del chat, en Internet, suelen ser un mundo etéreo, a veces soporífero, de la vida cotidiana de un grupo de seres, que a cualquier hora del día se meten, materialmente, en sus pantallas a vivir la vida que no viven.

Es lugar común hablar de la soledad del hombre en el fin del milenio. Aquellos que pensábamos que nuestro mundo iba a un proceso de socialización, ahora nos damos cuenta que es todo lo contrario: ahora se vive marcado por la soledad extrema. Tal vez el caso que mejor ilustra esto son los chat, que se pueden encontrar en diversos sitios de Internet, como Infosel, To2, CiudadFutura, Todito, StarMedia, etcétera.

Los chat, en esencia, son una especie de teléfono virtual abierto, por el cual se comunica un grupo de personas desconocidas entre sí. Están abiertos 24 horas al día y cualquiera que esté conectado a Internet puede acceder a él. Desde ese sitio se va a distintos cuartos donde por lo regular se dan conversaciones de lo más triviales, aunque a veces puede uno encontrar gente interesante.

Para muchos jóvenes y adultos ha sido un medio para abatir la soledad, para ligarse a sus otros, o para descargar su ira contra quien se halle en otra parte del mundo, pues el chat ofrece esa posibilidad: hablar con seres de otras latitudes.

Es probable que haya gente que se comunique con amigos lejanos o con amores de otros lares, pero me parece que son los menos.

"En esto del chat, todos sólo quieren ligar y son una bola de mentirosos, nadie te habla con la verdad", comenta Sofía, 32 años, chilanga que vive en Cancún.

Las historias de amor, de la calle, también se reproducen en la vida virtual. Hay una catalana que luego de chatearse tres meses con un puertorriqueño, decidió unir su vida a él, sin conocerse más que en foto.

"Me llamaba Bella, nos chateábamos día y noche, me decía cosas bonitas, dijo amarme; ya que iba a viajar a Puerto Rico, desapareció del chat; le hablé por teléfono pero me dijeron que ahí no vivía. Nadie sabe lo que sentí en ese momento, gracias a él, odié el amor y más por Internet.

"A los cuatro meses apareció. Dijo que se fue a Nueva York por trabajo; le dije que NY estaba llena de PC así que esa no era excusa. Me pidió perdón, pero nunca le volví a creer, de vez en cuando hablamos, pero soy fría y distante con él; aún sueña con poderme tener algún día, pero el daño que me hizo nunca lo olvidaré.

"Próximamente viajaré a Puerto Rico a la boda de mi mejor amiga del chat (que es mucho mejor que las que tengo en Barcelona). El quiere verme y cenar conmigo, pero no pasará, porque yo me encargaré de que no pase. No soy vengativa, pero lo que llegué a llorar delante de mi PC sólo lo sé yo, así que esta historia jamás la olvidaré."

Desde Cancún, Sofía cuenta que ha conocido historias de gente que se ha llevado grandes chascos. Una mujer de 35 años, de Acapulco, muy lista para los negocios, conoció a una persona de la ciudad de México; se chateaban diario, dos o tres veces al día, nunca se mandaron fotos porque él no quiso, diciendo que eso no era importante, ni saber la edad; sólo le dijo que era un profesionista, que no se preocupara por la edad, que era lo de menos.

La gran decepción ocurrió cuatro meses después: él fue a Acapulco a visitarla, la sorpresa fue mayúscula porque no era lo que ella esperaba: un joven de 19 años. Al verlo, se desconcertó pues podría ser su hijo y, además... traía unas fachas, que contrastaban en exceso con la elegante ropa de ella; así que le dio un palmo en las narices y se encerró a llorar, frente al chat, no sé cuánto tiempo.

Beatrice, de 24 años, no tiene novio por chat, pero sí conoce una historia rosa; así lo contó:

"La historia comienza...

"Es como una telenovela, ja, ja, ja.

"Era un día soleado, el sol estaba insoportable, había una compu conectada al teléfono... entró en la compu, conoció a un niño, se estuvieron hablando por teléfono; luego se conocieron en persona y se casaron. FIN."

El chat está todo el día disponible, por las tardes es frecuente encontrar españoles, dado que allá es noche; por la mañana, aun cuando hay poca gente, nunca faltan los chatanautas.

Los amores virtuales, con sus sufrimientos, sinsabores y cachondería, se parecen a los de la vida real sólo que ahí es posible la transformación de los personajes que, escudados en el anonimato, son capaces de comportarse de otra forma.

El chat tiene una gracia más: la posibilidad de recuperar la escritura; sin embargo, muestra que la vida cibernética, sin lectura, comienza a destruir la ortografía; es frecuente leer barbaridades como ola (de saludo), hay en lugar de ahí; veses, en fin, creo que los jóvenes usuarios ahora sólo leen en Internet y ante iguales; los libros son desconocidos para esos muchachos.

Decenas de mirones sólo leen lo que otros escriben. Le pregunté a una chica que hacía en un chat dedicado al sexo; me contestó que sólo escucha lo que los demás decían; otra mujer, casada, me contó que su esposo había salido de viaje y estaba ahí para masturbarse.

En Ciudad Futura es factible encontrar un sitio donde hay historias reales enviadas por los chateros de Chatmanía. Seleccioné algunos títulos: Jamás había hecho una locura por amor. Una mujer cuenta: "Sólo puedo decir que si conocieron en el chat a alguien, que no tengan miedo, que aprendan a confiar, como diría, quizás el destino nos tenga un bonito regalo...".

"Hola, mi historia en realidad es casi como cualquiera que se conoce, chatea un rato y se despide, no sin antes, algunas veces, pedir el e-mail, sólo que la diferencia es que yo me enamoré de un lindo chico de 23 años y yo tengo 47, ni siquiera mi voz me ha traicionado ya que no se oye de mi edad, pero yo no podría terminar con esto, ya que lo amo y sé que él también me ama; es una ilusión que no es fácil terminar aunque algunas veces lo he intentado, pero no puedo, nos amamos demasiado, nos extrañamos y nos buscamos siempre, para mí ya no hubo nadie más por este medio y yo sé que ni para él, lo quiero y es una ilusión, tal vez la última para mí, pero no podría ya estar sin él nunca."

También hay historias como la de una mujer que descubrió que su marido le era infiel, hablando con él, en el chat:

"Un día se me ocurrió conectarme a un chat. Entonces me enviaron un privado y cuál no sería mi sorpresa al darme cuenta de que según los datos que me daba era mi marido desde el lugar de trabajo. Empezé (sic) a sonsacarle en que se diera cuenta; me contó que no quería a su mujer (que era yo, claro), que había tenido varios rollos con chicas en la red a las que había conocido personalmente, etc. Al cabo del rato, le pedí el teléfono, porque tenía mucho interés en conocerle. El halagado me lo dio, el de su móvil, claro. Entonces le llamé, y lo más fino que le dije fue hijo de puta. Me gustaría que me aconsejarais sobre qué hacer con un tipo así."

Se han recogido muchas otras historias, estos son algunos títulos: "Estaba undida (sic) y me agarre a un chat"; "Tengo miedo de perder a mi novia por un amor de chat", "Conocí a mi actual marido en un chat"; "Yo no creía en el amor por Internet"; "Del chat al altar", etcétera.

Veinticuatro horas al día la gente pretende comunicarse, frente a la pantalla; más de uno sufre porque al igual que en el mundo real, es ignorado; otros más sueltan su furia y su fobia contra todos.

Y hay sitios para todos: gays, lesbianas, cuarentones, adolescentes, enamorados, los que buscan sexo virtual, las mujeres u hombres cachondos que se excitan con la pantalla o quienes de verdad buscan a su media pareja o, para decirlo modernamente, a quien les coloque un diskete en su corazoncito.

Y los nickname a veces son originales, otras veces burdos y los más, que ponen su nombre, apodo o se alucinan con sus héroes: Ricky Martin, Madonna y hasta los hijos de la Coca-Cola se ponen Fox. El otro día recibimos saludos de Manuelito (Mijares). Era Lucerito, que hasta cantó una canción para todos.

Y del chat se pasa al e-mail, donde puede mantenerse una relación epistolar; o hay quien ha pasado vía directa a la cama. Historias tristes de enamoramientos platónicos también las hay.

Es un mundo virtual, sin duda, donde cada nickname es una historia

jueves, 5 de febrero de 2026

84 años de Heras

 Este fue el homenaje a Enrique Heras, con la Revista Relatos e historias en México, del mes de febrero de este 2026.



El Museo de la Caricatura también lo celebró, con una pequeña muestra teniendo como fondo mi artículo de la revista y unas veinte caricatura de uno de los grandes caricaturistas de este país.



Parte de la celebración fue partir el pastel y ahí estuvimos, Mateo y yo,  para celebrar una vida plena de humor.




viernes, 30 de enero de 2026

Fidel. Una historia de poder

 

Hoy nadie sabe, ni creo que les importe, la existencia de un personaje fundamental para el control político mexicano. El autoritarismo priista, tuvo en el control sindical un baluarte.

En 1991 publiqué Fidel. Una historia de poder, por Editorial Planeta en su colección Espejo de México. No existía, hasta entonces, ninguna biografía dedicado a este hombre que fue capaz de tener bajo su férula a millones de trabajadores.


Vendí más de veinte mil ejemplares, en cuatro ediciones. El libro tuvo buen impacto en los medios, fue presentado por Carlos Monsiváis a quien no conocía y un día me paré en su casa a pedirle presentara el libro y, ante el azoro de medio mundo, si fue, si estuvo presente, a pesar de la fama que cargaba de nunca ir a ninguna de las miles de presentaciones y conferencia en que era anunciado y por lo que se ganó el mote de Porsiváis.


Pero un factor mportante para una parte de esos veinte mil vendidos fue un maravilloso error de Jacobo Zabludowsky que, en aquellos años, 1991, tenía un noticiero, 24 horas, visto por medio México y por el otro medio, también.

En el noticiero, solía comentar libros y una querida amiga le llevó mi ejemplar y lo comentó una noche, en apenas un minuto. Antes de irse al corte, dijo: Fidel Castro. Una historia de poder.









Pasaron innumerables anuncios y al regresar del corte, mi libro estaba en la pantalla y JZ aclarando: "Como pueden ver no es Fidel Castro, es Fidel Velázquez. Una historia de poder”. Y continuó la transmisión. 

Al día siguiente en todos los Sanborns y en todas las librería se terminó el libro y ese y los siguiente días, quien me conocía comentaba que había visto el error de Zabludovsky y yo feliz pues a partir de ese libro, y un poco de ese momento, comencé una exitosa carrera editorial.


jueves, 22 de enero de 2026

SEMANA INGLESA EN EL METRO (Crónicas)/ Segunda y última parte

 






SEMANA INGLESA EN EL METRO (Crónicas)

 Después de un año de jubilado, decidí comenzar una limpia de papeles burocráticos. Los malditos informes trimestales, semestrales, anuales, las cartas de peticiones, permisos, etcétera.

Enmedio del absurdo papeleo, encontré consas maravillosas: un montón de historías que ni recordaba; encontré un diploma de un Premio, segundo lugar, del Concurso Bernal Díaz del Castillo, sobre crónicas de la ciudad de México. 

Debí hurgar en mis archivos digitales para encontrar que el libro que presenté se llama: La vida es como el Metro, el galardón, dinero en efectivo ypublicación (que nunca se hizo), fue otorgado por la Sceretaría de Cultura del entonces DF, y el Consejo de la Crónica.

Un día de estos lo revisaré y lo subiré a Amazón; en una de esas, mis diecisocho lectores los compran, jajaja.

Lo bueno, es que el Metro publicó un pequeño libro  que les comparto en dos partes. En la portada, me siento orgullos de estar al lado de uno de los más grandes escritores universales: José Emilio Pacheco.






lunes, 19 de enero de 2026

(Posada) Agustín Sánchez nos lo han devuelto completo.

En 2014 presente una exposición en tres ciudades españolas: Cádiz, Alcalá y Madrid. En esta hermosa ciudad, la muestra se realizó en nuestra Embajada, con el apoyo de diversas instituciones, pero sobre todo por la UNAM, que estrenaba así su Centro de Estudios Mexicano, que coeditó mi libro José Guadalupe Posada, Fantasías, calaveras y vida cotidiana.

Fue un gran experiencia que se coronó al escuchar este texto del escritor  Pablo Rafael de la Madrid, entonces Director del Instituto de México en España.

Lo acabode encontrar, se los comparto.


 


No es cosa fácil rastrear el origen de lo que llamamos “identidad nacional”. Si bien Samuel Ramos u Octavio Paz hicieron las grandes radiografías del México en formación y del país manifestándose en su vida pluricultural, en sus orígenes mestizos, en sus raíces prehispánicas y en sus dones o traumas, lo cierto es que en pocas ocasiones la especialización toca una fibra en el mismo sentido y desvela la verdad de una forma tan generosa. Agustín Sánchez González ha sido capaz de seguir un nervio nodal de nuestra identidad y, en el mismo sentido, ha sido capaz de descubrir en toda su dimensión el tamaño y poder de influencia de José Guadalupe Posada. Si los intelectuales han sido capaces de dar respuesta y explicación a los grandes problemas nacionales, Posada creo las preguntas y construyó el imaginario con que hoy se entiende esa identidad nacional. Su capacidad para conectar con la sociedad no sólo tiene que ver con sus temas y grabados más conocidos, sino con el modo en que puso el arte al servicio y voz del mundo mexicano. Lo hizo a través del diseño, de la estampa, la edición, el trazado de juegos infantiles, del retrato y la caricatura. Lo hizo desde la sencillez y la genialidad. La inmortalidad de Posada está en desentenderse de ella y entregar su cuerpo y arte al olvido de la multitud sin fin ninguno, pero con la consecuencia inequívoca de lo que produjo: convertirse en el alma y código genético de eso que llamamos “lo mexicano”.  Si Diego Rivera lo redescubrió para el Siglo XX, la colección y los ensayos de Agustín Sánchez nos lo han devuelto completo.

jueves, 1 de enero de 2026

Los caminos del humor

 Feliz de empezar el año con un artículo sobre censura y humor, al lado de los más grandes moneros de este país






martes, 30 de diciembre de 2025

Picasso: mis regalos del 2025

 

Picasso: mis regalos del 2025


 

Antes de que se acabe el año, quiero contar otro regalo antes de que quitar la última hoja del calendario.

Llegar a la tercera juventud, tiene algunas gracias: la entrada gratis a museos, por ejemplo.

El Museo Reina Sofía, uno de los grandes museos del mundo, ubicado en Madrid, una de las ciudad más hermosas del universo, otorga entrada gratuita a personas como yo.

Y bueno, lo aproveché muy bien.

Tres tardes de este año, lo visité, como otras tantas ocasiones lo habían hecho y fue, debo decirlo, un regalo más en mi vida.

Mirar el Guernica es tan impresionante que los ojos no cesan de encontrar uno y mil detales más.

Pareciera que uno lo ha visto ya, despues de estar ahí media docena de veces, en otras épocas, pero no es así.

Cada momento de mi vida ha sido una mirada diferente, inclusive en esos días de septiembre que repetí la experiencia tres días seguidos.

La fortuna de que sea un cuadro a gran escala, permita sortear a toda esa gente que sólo toma fotos con el celular sin mirar nada, sólo para presumir que estuvo ahí, aunque nunca estuvo, en realidad.

Encargado por Max Aub, director de Bellas Artes, de la República Española, Picasso pintó esta maravilla de la que dijo: “La pintura no está hecha para decorar las habitaciones. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo”

El Guernica es una de las grandes obras que son patrimonio del mundo, una expresión que retrata, como pocas obras, el mundo en que vivimos.

 

Monet: mis regalos del 2025

 

Monet: mis regalos del 2025

 

En medio de un mundo hostil, que mi país lo refleja de manera excepcional, también tiene muchas cosas hermosas.

He visitado, por lo menos, media docena de veces París y jamás me había enterado de una de sus maravillas: Monet en el Museo Marmota, un edificio fuera de la isla y del circulo


donde se mueve todo en la Ciudad Luz, los distritos 5 y 6, o alejado de zonas como la Torre Eiffel o los Champs Elisee.

Mirar a Monet sin los pesados turistas que sólo van a tomar fotos, sin mirar nada, sin apreciar las maravillas que puede realizar seres humanos extraordinarios como Monet, fue una experiencia única.

Pero antes de entrar a Monet, debo decir que el Museo Marmota tiene una pésima museografía, un desorden donde mezcla todo lo que un coleccionista reunió y quiere presumir, a pesar de muchas maravillas que alberga en medio de ese caos, como las obras de Renoair, Manet y Gauguin.

La circulación es tan mala, y los informantes del Museo tan poco gentiles, que por poco y nos íbamos sin visitar la parte de Monet. Fue gracias a que me asomé a la librería para ver una escalera con una flecha perdida que decía Monet, como lo descubrí.

¡Y bueno!

Un regalo de la vida es tener Impresión, sol naciente, para mi solito, como si estuviera en mi casa y pudiera verlo hora y horas. Recuerdo una anécdota que contaba Eduardo Galeano del niño que visita el mar por ver primero y le pide a su padre que le ayude a ver)

Monet es uno de esos hombres capaces de transmitir mil y una emociones. Es uno de los grandes regalos que he tenido en la vida. Ver, mirar, sentir, palpar, estremecerme con su obra pues, además de Impresión, hay piezas de la Catedral de Rouen y la maravillosa Gare Sant Lazare, que no dudé en ir a ver, de nueva cuenta aunque ahora está convertida en un centro comercial, como cualquiera que realiza el capitalismo voraz.

Debo volver algún día a mirar a Monet.

Y por si fuera poco ese regalo, unos días después vi, en la Cineteca, una película que cuenta una historia que enlaza Impresión, con la Terminal de San Lázaro: Los colores del tiempo que dan vida a muchos de esos momentos parisinos, de esta historia interminable que muestra que el mundo  puede ser hermosoy que uno tiene la suerte de vivir, para contarlo.

domingo, 28 de diciembre de 2025

La Banda del Autómovil gris y el Premio Bernal Díaz del Castillo

 Una nota que me recordó un premio de crónica que obtuve, en 2002: El segundo lugar del Premio Bernal Díaz del Castillo


                                    México D.F. Domingo 13 de octubre de 2002

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Capital

Angeles González Gamio

La perfecta compañía

ƑCuál es la compañía perfecta, que nos informa, nos entretiene, nos puede entristecer o hacernos reír según nuestra elección; no discute, no reclama, no molesta, no es gastadora ni entrometida, ni se ofende cuando la hacemos a un lado sin mayor explicación? šEl libro! Aquel que tiene el gusto por la lectura nunca estará solo, ni podrá estar aburrido; la circunstancia más ingrata se alivia si se tiene la posibilidad de leer: una larga espera, una enfermedad que nos tire en la cama, un viaje de muchas horas, y tantas otras que forzosamente padece uno en la vida.

Todos los que gozamos de ese placer solemos tener más libros de los que seguramente vamos a leer en nuestra existencia, pero hay los que materialmente viven entre ese querido objeto de papel. Hay muchas personas en cuyas casas el único sitio que no tiene libros es la cocina y... šsiguen comprando!

Para todos ellos y los lectores "normales" siempre es bienvenida una nueva colección, como la que está coeditando la Secretaría de Cultura con distintas editoriales. Lleva por título Biblioteca Ciudad de México; tiene una atractiva presentación, con pastas de distintos colores; a la fecha han publicado ocho libros, todos de gran interés, por lo que los mencionaremos brevemente: con la ciudad de México como protagonista, Humberto Musacchio, escritor y periodista, autor entre otras obras del indispensable Diccionario Enciclopédico de México, actualizado y reditado en 1999 como Milenios de México, nos ofrece en un libro titulado Urbe fugitiva, 19 crónicas verdaderamente disfrutables, algunas en las que habla del tema que nos ocupa: libros y librerías, que nos llevan a sitios memorables como la Librería de Cristal, que estaba en las pérgolas de la Alameda ubicadas enfrente del palacio de Bellas Artes; la Porrúa, la del Sótano, la del hotel Del Prado y la Zaplana. En otra crónica nos cuenta historias de antiguos libreros y nos pasea por calles memorables del Centro Histórico y también por Anzures y Polanco.

Otra obra que se inspira en la ciudad es Cuentos fantásticos de la Ciudad de México o aventuras en Mexicopolis, en la que Luciano Pérez nos brinda imaginativas aventuras en la capital del presente. Al pasado nos llevan Carlos Aguirre y María Amparo Ros, como compiladores en Los espacios públicos de la ciudad-siglos XVIII y XIX, con temas de gran interés, abordados por especialistas, como Historia social de los salones de baile o Los festejos del Paseo de la Reforma: del carnaval de Cuaresma al Combate de las Flores.

Un breve volumen nos ofrece Valle de México, poemas escogidos, con inspirados trabajos literarios de Carlos Pellicer. Las gestas del Batallón de San Patricio, integrado por un grupo de valerosos irlandeses que se pasaron a luchar al lado de México durante la invasión estadunidense, son relatadas en un libro que lleva ese título, por el teniente coronel John Reilly, uno de sus miembros más destacados, quien milagrosamente sobrevivió para contar su historia.

La extraordinaria crítica de arte Raquel Tibol, en Síntesis de gráficas y neográficas de México hace un recuento histórico de las figuras esenciales de la gráfica en México, desde Linati de Prevost, introductor de la litografía en nuestro país, pasando por Orozco, Posada, Alvarado Lang, hasta los valores más recientes que han incursionado en espacios renovadores, dando un nuevo giro a esta expresión artística.

El cronista de la Magdalena Contreras, Melesio Melitón García, nos cuenta la historia de su delegación en un libro con ese título, y Becky Rubinstein y Herlinda Dabbah Mustri escriben el interesante volumen que lleva por nombre Autores judeoconversos en la ciudad de México.

Y aunque no es de esta colección, aprovechamos para comentar el libro La banda del automóvil gris, ese gran mito urbano de la época revolucionaria, que recrea magníficamente Agustín Sánchez González, quien por cierto acaba de obtener el segundo lugar del premio de crónica Bernal Díaz del Castillo, que otorgan la Secretaría de Cultura del Gobierno del DF y el Consejo de la Crónica de la Ciudad de México.

Se impone ir a brindar por estos regalos para el espíritu. Un buen lugar es la cantina La Bella Ferrolana, situada en Victoria 22. Tiene la ventaja de que además de buenas bebidas espirituosas, ofrece una decoración agradable y ambiente familiar. Entre sus especialidades destacan el cabrito, criadillas e higaditos encebollados y postres muy sofisticados: cerezas jubilé y crepes suzzete... Ƒqué tal?

cronmex@prodigy.net.mx

El amor en los tiempos del chat

  Este texto lo publiqué en el año 200. Apareció en papel, en la revista  Etcétera , ¡hace más de un cuarto de siglo!  Este artículo fue, si...