sábado, 7 de abril de 2018

Caricaturas sobre Fidel Velázquez


Corría el ya lejano año de 1983 cuando mi amigo Jorge Pantoja me invitó a escribir el texto de presentación de una exposición de caricatura sobre Fidel Velázquez: Y sigue tan campante. Entonces no imaginé lo que significó ese evento, hace más de tres décadas. 

En principio, mi acercamiento al mismo Museo del Chopo donde tuve uno de los trabajos más gratificantes que he realizado, teniendo como jefe a un gran artista, Arnold Belkin, además de acercarme a la curaduría de  exposiciones que, por estos años, he realizado en más de una docena de recintos en México y en España; después, el personaje que hoy deberíamos conocer para entender la historia política de nuestro país y del que nadie se acuerda: Fidel Velázquez, de quien escribí su historia en un exitoso libro publicado por Editorial Planeta y que vendió más de veinte mil ejemplares, con comentarios elogiosos de personajes como Carlos Monsiváis y Miguel Ángel Granados Chapa, además de abrirme la puertas al mundo editorial.

Después, mi acercamiento a la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, que fueron coeditores y cómplices de la creación de un libro muy importante para la historia de la caricatura: el Diccionario Biográfico ilustrado de la Caricatura en México; además que desde hace más de dos décadas mantengo una estrecha relación con esta organización que ha procurado, con altas y bajas, mantener un museo (lamentablemente hoy cerrado) y un acervo de caricaturas importantes, y con quienes he publicado varios libros, realizado varias exposiciones y muchas cosas más.
Tal vez, una de las más importantes, fue el acercamiento al maestro David Carrillo, un gigante de la caricatura, uno de los creadores de la SMC, del Museo de la Caricatura y un entrañable personaje de quien, también, tuve la fortuna de curar una muestra en el Museo de Historia Mexicana de Monterrey, un gran recinto donde, también, he curado un par muestras de gran calidad. La más significativa, sin duda, la dedicada a José Guadalupe Posada que ha sido, la más importante muestra dedicada a este personaje y su obra.
Todo esto viene a cuento porque me encontré esta nota que apareció en la Gaceta UNAM y me removió toda una serie de recuerdos, de momentos fundamentales en mi vida que ha sido siempre eso: trabajar en la cultura, al margen de grupos de poder y con una obra que rebasa un largo inventario de actividades de las cuales, por cierto, me siento muy orgulloso.



Su historia inicia con el siglo

FIDEL VELAZQUEZ, PAUTA E IMAGEN DEL SINDICALISMO EN MÉXICO
* Muestra colectiva de caricaturas Y sigue tan campante en el Museo Universitario del Chopo


La historia de Fidel Velázquez se inicia con el nacimiento del siglo XX. El 12 de mayo de 1900, en San Pedro Azcapotzaltongo, actualmente conocido como Villa Nicolás Romero, nació este personaje que durante las últimas décadas ha sido el máximo dirigente del movimiento obrero oficial.
Desde niño se integró a las labores del campo; a los 14 años emigró a los campos de Apam, Hidalgo, a trabajar las tierras de su padre, que había sido asesinado por los carrancistas; dos años después, en la Ciudad de México se desempeña como ayudante de máquinas en una maderería de la Colonia San Rafael.
Posteriormente regresa al campo y, a los 20 años, se convierte en repartidor de leche; después pasa a la planta pasteurizadora de la Hacienda del Rosario, donde laborará por última vez, pues a partir de aquí empezará a destacar como dirigente sindical, afirmó el licenciado Agustín Sánchez González, el pasado 11 de mayo, con motivo de la inauguración de la muestra colectiva de caricaturas Y sigue tan campante, en el Museo Universitario del Chopo.
A los 21 años, continuó, Fidel Velázquez ya es secretario del Interior de la Unión de Trabajadores de la Industria Lechera, adherida a la CROM, que en ese tiempo era el organismo más importante. "En 1929 Fidel Velázquez rompe con Luis N. Morones, dirigente de la CROM, acusándolo de perpetuarse en el poder y de ser corrupto".
En 1933, Velázquez se une a Lombardo Toledano para formar la Confederación General de Obreros y Campesinos, que iba a ser una de las bases en que se fundaría la CTM; en 1941 asume la Secretaría General y hoy, cuarenta y dos años después, se mantiene en ese puesto.
La muestra de caricaturas que se exhibe en el Museo del Chopo se realiza en colaboración con la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, con motivo del cumpleaños 83 de Fidel Velázquez, personaje que, a decir del caricaturista David Carrillo, se ha convertido en un personaje inolvidable para los caricaturistas que "el día que nos falte ¿qué vamos a hacer?".
La caricatura, añadió, es uno de los principales medios de la comunicación; a la mayoría de la
gente le gusta la síntesis que en ella encuentra, además de que refleja un estado de ánimo y algo de humor.
Ser caricaturista tiene su chiste, asegura Carrillo, ya que se tiene que estar bien documentado e informado, leer y conocer la historia, pues de otra manera no se logra mucho en este terreno.
David Carrillo tiene 43 años haciendo caricaturas y acaba de publicar su libro Recordar es reír, en el que expone, en forma cronológica, diversas imágenes de Fi-del Velázquez. De todas ellas ha hecho una minuciosa selección para presentarla en esta exposición, en la cual también participan Vadillo, Aarón, Naranjo y Romero, entre otros reconocidos exponentes de la caricatura en México.

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