domingo, 1 de marzo de 2015

Lizardi y el Mono vano

 José Joaquín Fernández de Lizardi, el Pensador Mexicano, jugó un papel tan importante, como el propio Hidalgo, ya que sentó las bases de lo que es la cultura mexicana, a través de su obra literaria, periodística y pedagógica, por señalar tres de los campos más importantes de su vasto trabajo intelectual.
            La repercusión del momento político de ruptura con el orden colonial tomó cuerpo y forma en los pensadores americanos. Uno de ellos, Fernàndez de Lizardi, asumió, inclusive, el seudónimo de El Pensador Mexicano, y emprendió un misión ejemplar en el trabajo intelectual que desarrolló:
            Yo soy un escritor y tengo alacena de papeles y, por lo mismo, cuando se verifican las propias ventas, lo debo resentir primero y con doble motivo; pero estamos en el caso de ser útiles a nuestros semejantes, prefiriendo el bien público al privado.

Una de las fábulas que escribió, fue dibujada por José Mariano Torreblanca. Se trata de El mono vano, una imagen tan contemporánea, en el texto y el dibujo, que acá se las comparto








EL MONO VANO
 Mono presumido 
que en palacios se crió,

a los bosques huyó
de sus mejores ropas revestido.

Se presentó a los monos

haciendo cortesías
con dos mil monerías
y hablando con ridículos entonos.

Al pronto, ante su vista,

los monos se aturdieron.
-¿Quién será éste? dijeron:
¡Júpiter con sus rayos nos asista!.

Mas poco a poco el susto

se les fué disipando;
fuéronsele acercando
y lo reconocieron a su gusto.

-¿Qué es esto, compañero?

un mono le decía;
y el vano respondía: 
-Háblame como se habla a un caballero.

Advierte, desdichado,

que de la mona gente
soy yo muy dliferente,
porque soy hábil, rico y bien plantado.

En medio de este entono.

hizo cierta cabriola;
se le salió la cola,
y todos le dijeron: -Eres mono.



Eres mono, aturdido,
y mono como todos;
aunque por raros modos .
te quieras disfrazar con el vestido.

Con igual desenfado,

lo mismo diré yo
al rico que creyó
que no es igual al pobre desdichado.

De un padre descendemos;

mil pasiones sentimos;
enfermamos, morimos
todos, y ser iguales no queremos.


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