martes, 1 de febrero de 2011

La muestra que “Monsi” trabajó sus últimos días

El Museo del Estanquillo alista una exhibición de la obra de Posada

PROYECTO. La muestra de las obras del grabador mexicano -que supervisó Carlos Monsiváis- será abierta a finales de febrero (Foto: )
Lunes 24 de enero de 2011
Abida Ventura | El Universal

Gran técnico del grabado, caricaturista, ilustrador de la vida mexicana, trabajador incansable, José Guadalupe Posada es hoy una figura destacada del panorama artístico mexicano. Su extensa producción gráfica es un referente obligado para la comunidad artística actual.

El pasado 20 de enero se cumplieron 98 años de su muerte, el próximo 2 de febrero se cumplen 159 años de su nacimiento y para finales de ese mismo mes el Museo del Estanquillo/Colecciones Carlos Monsiváis planea abrir una magna exposición en homenaje al reconocido grabador mexicano.


La muestra, que prevé exhibir entre 300 y 400 grabados y piezas de varios formatos, es un proyecto que el escritor Carlos Monsiváis planeaba montar desde hace tiempo y en el que trabajó hasta los últimos días de su vida.


Según Rodolfo Rodríguez Castañeda, ex director del recinto ubicado en el edificio La Esmeralda del centro histórico, Monsiváis buscaba desde la apertura del museo abrir una muestra sobre José Guadalupe Posada. “A Monsiváis le hubiera gustado que esta exposición se presentara desde la apertura del museo. No se pudo porque habían otras cosas pendientes y había que darle prioridad a los festejos del bicentenario y centenario”, mencionó en entrevista.


A poco más de seis meses de la muerte del autor de Días de guardar, el proyecto comienza a tomar forma bajo la curaduría de Pablo Méndez, hijo del grabador mexicano Leopoldo Méndez.


Rodríguez Castañeda, actual director del Museo Nacional de Culturas Populares, mencionó que ahora que el proyecto está por consumarse, Monsiváis “estaría muy feliz” porque trabajó mucho para que se llevara a cabo. “Es parte de lo que estudiaba y era un gran admirador de Posada”, expresó.



Sobre el contenido

Según el caricaturista Rafael Barajas “El Fisgón”, la muestra de José Guadalupe Posada incluirá piezas de sus primeros trabajos como litógrafo en Aguascalientes, ilustraciones que realizó durante su estancia en Guanajuato, estampas religiosas, cuadernillos, ilustraciones de todo tipo, carteles de teatro, volantes, notas, entre otras cosas.

En entrevista telefónica, el caricaturista político y asesor de la muestra explicó que se trata de una magna exhibición para dar a conocer la colección que El Estanquillo posee del ilustrador, pero dijo que no serán todas las piezas. “Son una serie de cosas, entre ellas estampas religiosas, habrá un recorrido por Posada como caricaturista político y esto no es el grueso de toda la colección que hay en El Estanquillo”, dijo.


Aunque no quiso abundar sobre las particularidades de la muestra, “El Fisgón” dijo que en su momento llegó a tener conversaciones con Monsiváis para ver detalles de éstala muestra: “platicamos algunos detalles como ver las piezas que tenía, lo que se podría exponer”. Y aclaró que fue el cronista quien eligió a Pablo Méndez como curador de la exposición. “Pablo trabajo personalmente con Monsiváis y antes de morir planteó que fuera él el curador porque es hijo de Leopoldo Méndez, lo cual tiene sentido porque era un gran estudioso de la obra de Posada”.


La admiración de Monsiváis por el creador de “La Catrina” era muy conocida y a lo largo de los 30 años en que se dedicó al coleccionismo logró reunir un gran acervo sobre la obra de Posada. Según Rodríguez Castañeda, hasta el momento en que fue director del museo, había más de mil piezas. “Admiraba muchísimo a Posada, la colección que tiene el Estaquillo es vasta, entre catrinas, ilustraciones, volantes, placas y cuadernillos ilustrados”, dice.


Como cronista de la ciudad, Monsiváis se refirió a Posada varias veces como uno de los grandes cronistas gráficos del México de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. “Llevó el registro de las culturas dominadas, sus ideas, sus creencias profundas, sus alegrías y sus apetencias a su culminación extraordinaria”, relató alguna vez.


En A ustedes les consta: antología de la crónica en México, el escritor y ensayista menciona: “Él trabajaba en numerosos periódicos e ilustraciones, porfiristas y atiporfiristas, satisface requerimientos del comercio y no se deja vencer por los hostigamientos de la demanda. No discrimina ni quiere discriminar temas o personajes, para qué si todo es complementario, los incendios de plazas de toros, las epidemias de tifo, los motines callejeros, las ceremonias oficiales, los cometas, los presagios del fin del mundo, los anuncios publicitarios, las evocaciones de la historia, las publicaciones infantiles, el horizonte de la fe, el macrocosmos de las apariciones guadalupanas, los sucesos espeluznantes…”


Para otros, como el historiador Agustín Sánchez González, autor del libro Posada (Planeta, 2008), el ilustrador mexicano fue un puente entre la caricatura del siglo XIX y XX.


Explica que la grandeza de Posada radica en su extensa y variada obra. “Nos dejó un retrato de lo que somos, parte de la cotidianidad de los mexicanos desde hace más de un siglo. Él estaba en todas partes: en los juegos de mesa, los periódicos, las caricaturas, las cartas de amor, los cuentos infantiles, las obras de teatro y hasta hoy sigue estando en todas partes”, explica en entrevista.


Por su estilo y temática empleados, José Guadalupe Posada, es considerado un artista “popular” que nutrió su obra del imaginario popular mexicano. Nació el 2 de febrero de 1852, en el barrio de San Marcos, Aguascalientes, y falleció el 20 de enero de 1913.


Comenzó su carrera haciendo dibujos, copiando imágenes religiosas y como ayudante de un taller de cerámica. En 1872 realizó litografías y grabados en madera que ilustraban cajetillas de cerillos, documentos y libros.


Desde 1890, sus trabajos gráficos ilustraron las publicaciones de carácter nacionalista y popular del impresor Antonio Vanegas Arroyo: historietas, liturgias de festividades, plegarias, cancioneros, leyendas, cuentos y almanaques.



Un artista por descubrir

Sin embargo, los datos en torno a su vida son dispersos, lo cual ha creado polémicas entre biógrafos, historiadores y coleccionistas de su obra.

Para el biógrafo Agustín Sánchez González, José Guadalupe Posada “es un hombre que está por redescubrirse” a pesar de que se han escrito mucho sobre él. “Muchas de las cosas que se han escrito son realmente una invención porque se generó una figura muy acorde a las necesidades político-culturales del gobierno de la época y apenas, a 100 años de haber fallecido, se empieza descubrir al verdadero Posada”, dijo.

Según el investigador, Posada está muy lejos de ser esta imagen “idílica” y asegura que la figura que se tiene de Posada fue un invento de Diego Rivera y Leopoldo Méndez. “‘La Catrina’ es una invención de Diego Rivera, Posada hizo la cabeza de una calavera que se llamaba ‘Calavera Garbancera’ y fue Rivera quien le puso cuerpo y la vistió en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, explica.


El biógrafo dice que parte del mito generado en torno a Posada responde a que no hay declaraciones, escritos o entrevistas que expliquen su vida. Se sabe que tuvo un hijo que murió a los 17 años y no tuvo más descendencia.


“Hay muchas cosas que limpiar y que descubrir para entender la grandeza de este hombre”, dice el especialista.


Lo que sí se puede decir con certeza es que su extensa y variada producción gráfica, estimada en más de 20 mil piezas, recrea con extraordinaria imaginación, gran sentido humorístico la realidad social y política de su época, y que con su técnica marcó un estilo de la creación gráfica en México.

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