domingo, 30 de junio de 2019

Cambiar para que todo siga igual... o peor


Durante décadas, el presidencialismo mexicano tuvo un control absoluto de los medios de comunicación. Los presidentes, cual faraones, se mostraban ante un pueblo que se postraba ante ellos. Era imposible, incluso, caricaturizar a un presidente.

Después del 68, fue cambiando esta situación gradualmente; desde Echeverría, al final de su gobierno, hasta Peña Nieto, ello cambió. 

Hoy nos encontramos en un momento crucial: el regreso del presidencialismo más burdo que el de antaño.

Mañana AMLO celebra su coronación y hasta hace unas horas parecía que habría transmisión, como antes, en cadena nacional de sus desvaríos. Afortunadamente acaban de rectificar, sin embargo, las nuevas cadenas oficiales, como Radio Centro (Chairo Centro, le dicen ahora) si transmitirá todo el show.

Cada día me queda claro que si hay un cambio verdadero: pero hacía atrás.

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