domingo, 30 de abril de 2017

Un hombre pasa bajo mi ventana y canta, poema de Louis Aragon

En tiempos de miserables, farsantes,y canallas, aún queda tiempo para ser libres, un poema de Louis Aragón quien nos dice lo que debe ser el hombre: ser libres, sin ataduras, dogmas o apuestas de "lo que hay". 


Louis Aragón por Robert  Delaunay



































Un hombre pasa bajo mi ventana y canta

Louis Aragon


Nosotros nacimos para ser libres,
nosotros vinimos para gozar,
como el cristal para la escarcha
y las misas para el Cielo,
como el tordo para estar bebido
y la primavera para enamorar,
nosotros nacimos para ser libres,
nosotros vinimos para gozar.
Tú que tenías brazos de ilusiones,
la sangre rápida y con sol
en el lindo mes de las primaveras,
donde incluso llorar es maravilloso,
susurrabas canciones en el aire,
amada del diablo y del buen Dios,
tú que tenías brazos de ilusiones,
la sangre rápida y con sol.
Mi loca, mi bella, mi dulce,
que tenías la belleza del fuego,
el dulzor del agua en tu boca,
oro coronado en tus cabellos,
¿qué has hecho de tu boca roja,
de los besos para el día de lluvia,
mi loca, mi bella, mi dulce.
que tenías la belleza del fuego?
EL tiempo que pasa,
pasa, pasa,
con su cuerda llena de nudos
girando alrededor de aquellos 
que se abrazan sin verle girar.
Marca su frente de un sarcasmo,
apaga sus ojos encendidos.
El tiempo que pasa,
pasa, pasa,
con su cuerda llena de nudos.
De su juventud sólo han sacado lo que han podido
y es tan poco… 
que si es mi culpa
que se deje vivir a quien mejor la cante.
¿Pero por qué tenemos que herirnos?
¿Quién ha matado al pájaro azul?
De su juventud sólo han sacado lo que han podido
y es tan poco…
Todo mal hay que denunciarlo:
la edad que viene, el corazón más viejo;
y no es el amor lo que se gastó
cuando el placer ha muerto.
El sol nunca rechaza 
la oración que hacen los ojos.
Todo mal hay que denunciarlo:
la edad que viene, el corazón más viejo
Y si no somos nosotros los culpables
que me enseñen a los que dirigen el cotarro.
Aquello que el cielo da a quien le mira,
quien tomó aquello que viene dado.
Señores si es mi culpa 
o es la vuestra,
¿quién gana con todo esto?
Y si no somos nosotros los culpables,
que me enseñen a los que dirigen el juego.
Nacimos para ser libres,
nacimos para estar bien,
el mundo para vivirlo
y lo demás está en chino y yo no lo sé…
Vuestras reglas,
vuestras leyes,
vuestras biblias
y la carreta antes que el buey.
Nacimos para ser libres,
nacimos para estar bien,
el mundo para vivirlo
y lo demás está en chino y yo no lo sé…








Una versión de Luis Pastor




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