jueves, 23 de abril de 2015

Memín y el racismo

En junio de 2005 el Servicio Postal Nacional emitió una estampilla postal con 5 sellos dedicados a Memín que provocó la protesta negra de Estados Unidos debido a unas recientes declaraciones del  más tonto e ignorante presidente que hemos tenido en México: Vicente Fox, que declaró que los mexicanos hacían trabajos que ni los negros quería hacer. Esta fue una nota de Reforma que rescató muy bien el problema.

Piden no retirar estampilla postal

Edgar A. Hernández, Patricia Cordero y Sergio R. Blanco
(01-julio-2005).-
México debe mantener en circulación la estampilla postal con la imagen de Memín Pinguín, coincidieron investigadores y caricaturistas, quienes señalan que el rechazo que ha generado el personaje de historieta entre los grupos afroamericanos de Estados Unidos no nace de su aspecto, sino de "los comentarios desafortunados sobre la gente negra" que hizo en mayo el Presidente Vicente Fox.
"Hay que defender la permanencia de Memín Pinguín en las estampillas postales, ya que es un símbolo de lo mexicano, el cual está construido en el imaginario de lo nacional y no tiene nada que ver con el racismo, por lo que está por encima de los políticos y de sus absurdas declaraciones", afirmó Agustín Sánchez, investigador del Cenidiap-INBA y autor del Diccionario biográfico ilustrado de la caricatura mexicana.
Manelick de la Parra, hijo de la desaparecida creadora de Memín Pinguín, Yolanda Vargas Dulché, aseguró que resultaría "catastrófico" que México actuara a partir de las afirmaciones hechas por el secretario de prensa de la Casa Blanca Scott McClellan o de líderes afroamericanos como el reverendo Jesse Jackson, quien declaró al Washington Post que, de no detener Fox la circulación del sello, promovería manifestaciones frente a los consulados mexicanos en Estados Unidos.
"Lo que sería catastrófico es que nuestro gobierno acatara estas peticiones. Pero hasta donde tengo entendido, ha sido categórico y Memín seguirá circulando en su estampilla. Y ojalá impriman muchos miles y millones de estampitas para que escribamos una carta a (George W.) Bush y se la mandemos con el timbre de Memín, para que sepa lo importante que es un personaje tan positivo y tan justo, aunque sea negrito y caricaturesco", indicó el también director general de Editorial Vid, que edita la historieta.
El presidente de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, José Luis Diego Hernández, "Trizas", también apoyó la permanencia de la estampilla y negó que Memín sea un personaje ofensivo para la comunidad afroamericana.
"Es un personaje popular muy arraigado en nuestra cultura. Me gustaría deslindar este personaje tan querido por todos los mexicanos de los asuntos políticos y las declaraciones desafortunadas del Presidente Fox, que es lo que ha venido a identificar a Memín en la política", señaló.
Arturo Said, presidente de la Sociedad Mexicana de Historietistas, consideró que uno de los motivos para no sacar de circulación la estampilla de Memín es que el personaje fue realizado por sus autores, Vargas Dulché y el dibujante Sixto Valencia, con el fin de promover los valores en la sociedad. "Es una historieta familiar que resalta los valores morales y fraternales de la familia mexicana y ha divertido a varias generaciones de lectores".
El dibujante de la historieta de El Hijo del Santo coincidió en que no se trata de un estereotipo afroamericano.
"Su aspecto de niño negrito no es lo que nos interesa, ya que nunca hemos sido racistas en nuestro país. Cualquier publicación u homenaje que se le haga al autor o a su personaje, no es ofensivo para nadie, sino que así reconocemos su valor", subrayó.
En nombre de la sociedad que preside, Said apoyó la circulación de la estampilla y adelantó que en octubre se realizará un homenaje a Memín, en el marco de una exposición de historieta mexicana en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS. "(Memín) Es un personaje muy sano y admirado por los lectores, que han comprado millones de historietas, álbumes y pósters durante más de 30 años, y seguirá siendo leída por muchos más", indicó Said.
Sánchez explicó que es necesario que la sociedad defienda la imagen de Memín, que identifica dentro de los 20 símbolos más importantes de la iconografía mexicana, igual que se hizo cuando el gobierno de Fox cambió el símbolo de la Presidencia del águila devorando la serpiente sobre el nopal por la llamada "águila mocha".
"Igual que nos inconformamos por el águila mocha del Presidente, ahora debemos pedir que el gobierno no doble las manos ante la censura de Estados Unidos, que como todo sensor se debe medir en función a su propia ignorancia", afirmó Sánchez. Los estadounidenses son tan ignorantes que pueden confundir a Letonia, Estonia y Lituania con las tres hermanastras de la Cenicienta. Ese desconocimiento generalizado de lo que está afuera de sus fronteras provocó todo este gran chisme que nació de las declaraciones desafortunadas del Presidente Fox".



Lo que significa

El investigador Agustín Sánchez considera que la figura de Memín Pinguín remite a tres conceptos de lo mexicano:


Negritud. Retoma la raíz negra del mexicano, que se ha ido desdibujando con el mestizaje.
Picaresca. Al igual que el Negrito Poeta del Siglo 18 y el Periquillo Sarmiento del 19, simboliza la tradición de la picaresca mexicana.
La vecindad. Retrata la vida en las vecindades, un microuniverso que vive la transición entre lo rural y lo urbano.



El origen

Memín Pinguín fue concebido por Yolanda Vargas Dulché (1923-1999) como un personaje cargado de rasgos de su propia biografía, explicó Manelick de la Parra (1952), hijo de la creadora que, de niña, al igual que la caricatura, padeció pobreza.
Los rasgos físicos de Memín, nacido en 1945, se inspiraron en un viaje que Vargas Dulché realizó a Cuba, donde quedó prendada de la simpatía de la población negra.
El nombre es en realidad el apodo que tenía su marido (Guillermo de la Parra) en la infancia.
"'Memín' por Guillermo, y 'Pinguín' porque mi padre era un pingo", cuenta De la Parra.
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